Núm.
354 marzo 2026 - Gaceta del Taxi
El
largo camino de una idea….
La irrupción de startups en el ámbito de la movilidad urbana no es
un fenómeno espontáneo, sino el resultado de un modelo empresarial diseñado
para crecer con rapidez y escalar en mercados regulados. Para el colectivo del
taxi, comprender su lógica financiera y estratégica resulta clave.
La palabra StartUp se refiere a su
momento inicial, en el cual todavía se encuentra en busca de un modelo de
negocio. Nace siendo un conjunto de ideas de sus fundadores para dar fin a
un problema o necesidad del mercado mediante un producto o servicio, o
creando una idea paralela a modelos existentes, pero con un añadido de
innovación tecnológica mucho más sofisticado.
Para
considerarse como StartUp, la clave es comprender los tres ingredientes
esenciales de una startup: equipo, visión y modelo de negocio escalable, para ello, es necesario que la empresa emergente reúna una serie de
características, como la estabilidad, tecnología, un enfoque global, juventud y
un coste inicial reducido.
La inmensa mayoría de todas esas ideas se concentran desde la ciudad tecnológica de Silicon Valley, que es el centro
neurálgico de todos aquellos posibles proyectos tecnológicos, que desde el
nacimiento de la idea tienen que atravesar un largo camino de supervivencia
para ser lanzadas al mercado. Es el paraíso de las StartUps y el
polo de atracción para todos esos jóvenes emprendedores que sueñan con
convertir su idea de negocio en una gran empresa. Una ciudad que a su vez
genera grandes expectativas ambiciosas, donde nace el huracán de destrucción
creativa en transición hacia un sistema neoliberal global donde las
telecomunicaciones es la base de producción y la estructura de control de un
capitalismo digital emergente, tal y como lo narra Dan Schiller en Digital
Capitalism: Newworking the Global Market Systemoblal. Sin embargo, tengo que decir, que no todas las ideas llegan a
buen puerto, porque muchas Startups no sobreviven. El 69% de las StartUps dejan de operar porque se quedan sin recursos
antes de generar ingresos significativos, y apenas, el 4% de ellas alcanzan el break-even antes de cerrar. Según datos de CBInsights,
el 42% de las StartUps fallan por no cubrir la necesidad, seguido de un 29% por
falta de liquidez y un 23% por no tener un equipo adecuado. Son algunas de las
principales razones de su fracaso.
Todo
parece confirmar la creencia de que Silicon Valley (el paraíso o
feudalismo digital) es, en efecto, la tierra prometida del emprendedor. Sin
embargo, y precisamente por eso, la competencia es muy dura. La realidad, es
que en Silicon Valley también hay muchos emprendedores trabajando
infinitas horas en su proyecto y haciendo networking sin un sueldo,
intentando encontrar el inversor adecuado, porque en todo este enjambre, los
inversores lo que buscan son proyectos que se inspiren en la ingeniería
de software modulables y escalables con capacidad de crecer rápidamente a
través de la obtención de economías
de escala.
Aunque,
si todo lo mencionado hasta aquí es importante, existe un elemento de igual
grado como es la realización de ciertos estudios jurídicos que les den a
conocer como son las normativas existentes en los diferentes países en los que
pretendan irrumpir el modelo de negocio, utilizando diversas estrategias
legales y vacíos normativos. En muchas ocasiones los propios inversores
advierten de las inseguridades de todos aquellos países que tienen establecido
legalmente restricciones regulatorias, restricciones que son perjudiciales
porque enfrían ese interés de inversión.
Llegados a este punto, si tienes una idea
para poder emprender en el mundo digital, te adelanto que debe ser algo más
innovador que las otras Apps que ya están posicionadas en el mercado, sobre
todo a escala internacional.
Las
StartUps pasan por diferentes fases de financiación que van desde la
obtención del capital semilla hasta grandes rondas de inversión que les permita
crecer, consolidarse y alcanzar objetivos ambiciosos como salir a Bolsa.
En anteriores artículos, hice referencias de una manera muy
generalista a las diferentes escalas de inversores, ahora pongo el foco en las
StartUps. Los expertos comentan que, la parte más difícil de emprender una StartUp,
es fundamentalmente, encontrar la financiación necesaria para poder apuntalar
los primeros pasos hasta que el negocio sea solvente. Empezar una StartUp, es un momento muy emocionante y a su
vez complicado para toda aquella persona o conjunto de personas emprendedoras,
pues hay que tener en cuenta muchos factores que pueden jugar a favor o en
contra.
El
primer factor, se encuentra en los fondos iniciales, que no tienen que provenir
del propietario de la empresa o de un préstamo bancario, ya que existen otros cauces y formas de aliviar parte de la tensión
financiera
y, aquí se puede abrir el horizonte del emprendedor pues tiene que saber o
mejor conocer por dónde empezar y por supuesto a quien acudir en cada
fase. También aseguran, que lo primero que se debe tener en cuenta, es
tener una idea clara de quiénes son los actores tecnológicos (los players
o Big Tech) y cómo encontrarlos, pues no es lo mismo buscar el
capital semilla para iniciar un proyecto, que buscar a un operador de capital
riesgo que lo consolide y lo haga crecer.
Una
vez identificados, hay que iniciar la aproximación en tres pasos:
primero a través de la web, después participando en foros, y
finalmente, viajar a la ciudad del emprendimiento tecnológico, ubicada en San
Francisco (Silicon Valley). A partir de ese instante tendrás que intentar
establecer un contacto personal en la búsqueda de inversión y, aquí he de
decir, que debes tener un capital inicial de supervivencia, pues el coste medio
mensual se estima en unos 8.000 dólares.
Es
decir, en el supuesto caso, que te inclines por el desarrollo de una StartUp
(pongamos como ejemplo para la movilidad urbana) pasa por distintas fases de
financiación desde su creación hasta su consolidación. Hoy en día, un poco
difícil de encontrar una posición en este mercado, pues las primeras StartUps
de transporte y movilidad, están bastante bien situadas en el ámbito
internacional, ya que, sus irrupciones y disrupción acaparan un porcentaje muy
alto de la demanda a nivel internacional. Es decir, las consolidadas StartUps
de los últimos diez años han sido capaces de crecer rápidamente, gracias a
explotar vacíos legales, atajos y áreas grises a nivel legislativo, pudiendo de
esta forma entrar en grandes mercados regulados.
Pero
si crees, que en tu iniciativa aportas algo nuevo que la puede hacer diferente
de las existentes para que los
inversores apuesten por ti,
debes de saber, que inicialmente la empresa necesita pasar por ciertas fases:
primero, cuando surge la idea para convertirla en negocio y desarrollar su
estructura, por tanto, las dos fuentes de ingresos principales de una StartUp
al inicio de su creación, son mediante el capital exportado por sus fundadores
(bootstrapping) y, (el equaty
funding), que no es otra cosa que dar participaciones o acciones de la
empresa a uno o varios inversores a cambio de dinero. Estos inversores pueden
llegar de diferentes formas, como puede ser entre otras, la conocida 3F (Family
Friends and Fools), los “Business
Ángels y Fondos
especiales”. Una primera fase donde intervienen también “las
aceleradoras” que se encargan de poner a punto la StartUp para lanzarla al
mercado interior, dando paso a la segunda fase donde se busca la obtención del
capital semilla (fase seed) inversiones
entre 1 y 5 millones de euros, que se destina al crecimiento,
contratación de talento y generación de ingresos. Cuando la StartUp entra en la
fase semilla ya tiene en su haber el producto terminado y un modelo de negocio
definido y puesto en marcha en el mercado donde entran en juego el grueso de
inversión de los “Business Ángels”, los Big Sur Ventures o, Cabiedes
& Partners, así como
préstamos participativos e instrumentos públicos.
Tras
obtener el capital semilla, la StartUp se enfrenta al “valle de la
muerte” o “valle del silencio”, que es un periodo de pérdidas antes
de alcanzar el punto de equilibrio (break even), sin embargo, se sigue contando con la participación de las aceleradoras y los
fondos especializados, y además entran en juego el grueso de los Business
Ángels, que se involucran en el proyecto cuando empiezan a ver las primeras
ventas repetitivas.
Superada la salida al mercado y
con las primeras ventas de producto llevadas a cabo, “la StartUp” entra
en su etapa de crecimiento, con el objetivo de optimizar operaciones y escalar
ventas. Para ello, es necesaria la inyección de capital y nuevas inversiones. A
partir de este momento, entran en juego “los fondos de capital riesgo
emprendedor o venture capital”. Rondas de
inversiones cerradas que se categorizan como Serie A
(<1M€) destinada al crecimiento, contratación
de talento y generación de ingresos, con inversiones entre 1 y 5 millones de
euros. La Serie B
(<3M€) que busca una inyección de capital
mayor (5-20 millones de euros) para consolidar la empresa y expandir el
negocio. La Serie C
(<16M€) o Serie D (<20M€),
según la cuantía, se destina a adquisiciones, desarrollo de
nuevos productos y preparativos para una posible salida a Bolsa, con
inversiones entre 20 y 250 millones de euros
En
resumen, un emprendedor necesita de apoyo constante para ir alcanzando alturas
de miras en el negocio tecnológico, siendo muy frecuente, que a medida que
crece una StartUp respaldada por un Fondo de capital riesgo, la
participación mayoritaria de su fundador se irá diluyendo por el creciente
número de inversores. La visión de futuro que tenga su fundador también puede
disminuir, si los miembros del Consejo de Administración no están de acuerdo,
incluso pudiera llegar a su sustitución.
Para el sector del taxi, la lección es clara: detrás de cada StartUp
hay una arquitectura financiera compleja, una estrategia jurídica definida y
una presión constante por escalar. Analizar estos elementos nos permite
entender mejor la competencia digital y por supuesto, anticiparnos a todos sus
movimientos en un mercado, donde la regulación del sector como servicio de interés público, dada la naturaleza de nuestra actividad, que nos obliga a
garantizar un servicio de calidad para todos los usuarios, no discriminatorio y
con una cobertura de prestación suficiente en todo el territorio. a mi
entender, sigue siendo un factor determinante de supervivencia para defender y
proteger nuestra posición. Continuará….
Cita:
Los hombres libres
tienen ideas, los sumisos tienen ideologías. Teócrito. Nonagésima octava entrega 27 de febrero de 2026. (1715).
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