viernes, 9 de abril de 2021

¿PUEDE UN AYUNTAMIENTO CREAR UNA MERCANTIL DE CAPITAL PÚBLICO?

La pregunta completa sería… 

Tras la Ley de racionalización (la famosa LRSAL) ¿Puede un Ayuntamiento crear una mercantil de capital público para gestionar un servicio público de su competencia? Y añadimos la referencia competencial porque, vaya por delante, si no es de su competencia nuestra opinión es que, incluso con los informes del 7.4 LBRL en mano, la respuesta a esta pregunta es negativa.

Bien, si finalmente ostentamos la competencia y por lo tanto hablamos de un servicio público local, debemos “elegir” la forma de gestión del servicio. Pero no se trata de una elección arbitraria, ni tan siquiera política (“izquierdas” gestión directa, “derechas” gestión indirecta”). Se trata de un proceso mucho más técnico. En particular se debe elaborar la memoria justificativa y los informes (en particular el de Intervención) referidos en el párrafo que sigue al art. 85.2.A.d) LBRL.

Este artículo 85 es evidentemente la clave, y de hecho comienza con un párrafo nada baladí que, a modo de recordatorio, define los servicios públicos locales como los que prestan las entidades locales en el ámbito de sus competencias.

En cuanto a la aludida “elección”, el criterio de oportunidad queda sometido a los principios de sostenibilidad y eficiencia: “Los servicios públicos de competencia local habrán de gestionarse de la forma más sostenible y eficiente” (art. 85.2 LBRL ab initio).

¿Y cuál es la forma más sostenible y eficiente? Pues alguna de entre las enumeradas a continuación:

A) Gestión directa: a) Gestión por la propia Entidad Local. b) Organismo autónomo local. c) Entidad pública empresarial local. d) Sociedad mercantil local, cuyo capital social sea de titularidad pública.

B) Gestión indirecta (llamada erróneamente “privatización”), mediante las distintas formas previstas para el contrato de gestión de servicios públicos en el texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público, aprobado por Real Decreto Legislativo 3/2011, de 14 de noviembre. La forma de gestión por la que se opte deberá tener en cuenta lo dispuesto en el artículo 9 del Estatuto Básico del Empleado Público, aprobado por Ley 7/2007, de 12 de abril, en lo que respecta al ejercicio de funciones que corresponden en exclusiva a funcionarios públicos.

Habida cuenta que la creación de una mercantil se encuadra en la gestión directa (salvo que el capital social no pertenezca íntegramente a la Administración), debemos aplicar, para su creación, el procedimiento establecido en el mismo artículo 85, en un párrafo que muestra unos términos que, de inicio, desaconsejan manifiestamente dicha fórmula (no hay prohibición, pero sí limitación):

·         Solo podrá hacerse uso de las formas previstas en las letras c) y d)… (la que nos ocupa es la d)

·         … cuando quede acreditado mediante memoria justificativa elaborada al efecto que resultan más sostenibles y eficientes que las formas dispuestas en las letras a) y b),

·         para lo que se deberán tener en cuenta los criterios de rentabilidad económica y recuperación de la inversión.

·         Además, deberá constar en el expediente la memoria justificativa del asesoramiento recibido que se elevará al Pleno para su aprobación en donde se incluirán los informes sobre el coste del servicio, así como, el apoyo técnico recibido, que deberán ser publicitados.

·         A estos efectos, se recabará informe del interventor local quien valorará la sostenibilidad financiera de las propuestas planteadas, de conformidad con lo previsto en el artículo 4 de la Ley Orgánica 2/2012, de 27 de abril, de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera.

Por lo demás, no debemos olvidar que:

1.- A nivel orgánico, se debe tomar un acuerdo que adopta el Pleno por mayoría absoluta: Artículo 47.2  LBRL: “Se requiere el voto favorable de la mayoría absoluta del número legal de miembros de las corporaciones para la adopción de acuerdos en las siguientes materias: …k) Municipalización o provincialización de actividades en régimen de monopolio y aprobación de la forma concreta de gestión del servicio correspondiente.

2.- Si finalmente la creamos, porque podemos, no debemos olvidar que el régimen jurídico de la nueva mercantil es el establecido en el artículo 85 ter LBRL:

1. Las sociedades mercantiles locales se regirán íntegramente, cualquiera que sea su forma jurídica, por el ordenamiento jurídico privado, salvo las materias en que les sea de aplicación la normativa presupuestaria, contable, de control financiero, de control de eficacia y contratación, y sin perjuicio de lo señalado en el apartado siguiente de este artículo.

2. La sociedad deberá adoptar una de las formas previstas en el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, y en la escritura de constitución constará el capital que deberá ser aportado por las Administraciones Públicas o por las entidades del sector público dependientes de las mismas a las que corresponda su titularidad.

3. Los estatutos determinarán la forma de designación y el funcionamiento de la Junta General y del Consejo de Administración, así como los máximos órganos de dirección de las mismas.

3.- El citado art. 85 LBRL se refiere a informes sobre el coste del servicio. Recordemos en este sentido que todas las Entidades Locales calcularán antes del día 1 de noviembre de cada año el coste efectivo de los servicios que prestan, partiendo de los datos contenidos en la liquidación del presupuesto general y, en su caso, de las cuentas anuales aprobadas de las entidades vinculadas o dependientes, correspondiente al ejercicio inmediato anterior (art. 116 ter LBRL).

4.- En cuanto a las mercantiles (y otras entidades) preexistentes, se estará al régimen transitorio establecido en la aludida LRSAL, cuyos plazos, en este momento, se encuentran vencidos, ya que del 28 de febrero de 2014 al 1 de diciembre de 2016 se disponían diversas reglas del juego para regularizar la situación de desequilibrio financiero de los entes dependientes que desarrollan actividades económicas o prestan determinados servicios públicos. Si fallan las oportunas medidas correctoras, en último extremo, la Ley habla de una imposible disolución automática que se tenía que producir, a más tardar, el 1 de diciembre de 2016 (imposible porque ninguna entidad se puede extinguir automáticamente, sin hacer nada más).

Fuente: https://noticias.juridicas.com


domingo, 4 de abril de 2021

El dar ejemplo, un descuido del político

El ejemplo no es otra manera de enseñar, es la única manera de enseñar. 

Un responsable político tiene la obligación de dar ejemplo a sus semejantes, de tratar que su comportamiento contenga todas las virtudes que defiende.

Puede equivocarse aquel o aquella que de la cosa pública hace su dedicación plena. Sin embargo, no puede saltarse la ley, burlar las normas, faltar al respeto a las fuerzas de seguridad o, simplemente, aprovecharse de su propio título o función.

Tratar de cumplir las normas, evitando malos entendidos, esforzándonos en dar el ejemplo más digno de una actividad tan denostada como la política, es, simplemente el primer paso para nuestro compromiso.

Una democracia se sustenta en el principio que se basa en el hecho de que todos debemos ser iguales ante la ley. Que la disposición de aquellos que deben velar por su cumplimiento nos obliga a todos, sea cual sea nuestra condición.

Porque, como he repetido varias veces, no nos debemos a la gente importante, sino a la gente que importa. 

Aquel que a la política quiera dedicarse, deberá dormir tantas veces como sea necesario como los que menos tienen. Sufrir como sufren los desheredados y usar los bienes y servicios colectivos como todo el mundo. Pero el primer paso –ay, el primer paso-, es respetar las normas, no cometer faltas, ni delitos, ni buscar privilegios, ni prebendas.

Hay cosas que pasan cuando sólo se cree en la democracia representativa. Pero, atención, yo creo en una democracia en la que gobiernen los ciudadanos. En la que todos seamos uno más para ser más de uno.

Yo creo en una democracia en la que no haya privilegios, ni nadie pueda saltarse la ley porque crea que tiene un rango que merece una consideración diferente. Una democracia en la que el alcalde vaya en metro y un presidente viva en su casa.

Nada más lejos del gobierno de la gente cuando los representantes se creen inmunes de tanto faltarle al respeto a los representados. Hoy, sobre todo hoy, de lo que más se habla es, precisamente, de eso.

(Siempre es bueno recordarselo a todas aquellas personas que viven de la política).

Manu Sánchez

domingo, 31 de enero de 2021

LA ANTESALA DE LOS TRASFUGAS

SEGUN LA REAL ACADEMIA DE LA LENGUA  
TRÁSFUGA es toda aquella persona que pasa de una ideología o colectividad a otra.

Conductas Anticompetitivas

 SEGUN LA CNMC

Conductas prohibidas

La competencia en los mercados ayuda a conseguir mejores precios, productos y servicios de más calidad, un nivel de desarrollo técnico más avanzado y, en definitiva, más productividad y más competitividad para nuestras empresas.

La existencia de una competencia efectiva entre las empresas constituye uno de los elementos definitorios de la economía de mercado, disciplina la actuación de las empresas y reasigna los recursos productivos en favor de los operadores o las técnicas más eficientes. Esta eficiencia productiva se traslada al consumidor en la forma de menores precios o de un aumento de la cantidad ofrecida de los productos, de su variedad y calidad, con el consiguiente incremento del bienestar del conjunto de la sociedad.

Para evitar que esta competencia sea afectada por determinados comportamientos de las empresas, perseguimos y sancionamos conductas anticompetitivas perjudiciales para los mercados.

domingo, 24 de enero de 2021

AULA DE FORMACIÓN "CÓDIGO ÉTICO PROFESIONAL DEL TAXISTA"

 Este Código Ético Profesional del Taxista se crea con el fin de fomentar el compañerismo y la convivencia entre los taxistas de nuestra ciudad y colaborar en la mejora de la imagen que el usuario percibe de nosotros. Varios puntos de este Código Ético ya vienen recogidos en la Ordenanza Municipal del Taxi y en nuestro Reglamento de Régimen Interior, pero siempre viene bien recordarlos.

viernes, 22 de enero de 2021

EL FUTURO QUE NOS PREPARAN TODOS LOS GOBIERNOS DEL MUNDO

¿DÓNDE ESTÁ NUESTRA LIBERTAD? 

LA MODIFICACIÓN DE LOS HÁBITOS 

EN LOS PUESTOS DE TRABAJO Y DEL CONSUMO DE LA SOCIEDAD





jueves, 21 de enero de 2021

La Justicia da la razón al taxi

La justicia da "la razón al taxi y tumba la intención de Uber de liberalizar las tarifas del servicio”

La justicia ha fallado a favor del taxi y del Ayuntamiento de la capital contra el recurso interpuesto por Uber a la aprobación de servicios precontratados con precio cerrado del taxi, llevada a cabo en 2019, y su “clara intención de liberalizar las tarifas del taxi”.

jueves, 14 de enero de 2021

¿ES EL TAXI UN MONOPOLIO?

 ¿Es el taxi un monopolio?

 

ROTUNDAMENTE NO ES UN MONOPOLIO.

 

El taxi es precisamente la manera de evitar el monopolio. Si no existiera el taxi, ¿qué autónomo podría competir contra EL OLIGOPOLIO de Uber o Cabify?

 

Antes de nada, hay que puntualizar que determinados sectores económicos, por su naturaleza (infraestructuras y servicios de interés público, recursos escasos...), tienden a la monopolización. Para explicarlo voy a poner el ejemplo más simple: no sería lógico construir tantas autopistas Madrid-Burgos como empresas que quieran dar ese servicio.

 

En los Estados sociales y democráticos, esos sectores son regulados y/o gestionados por los poderes públicos para evitar los monopolios y sus abusos. Un logro conseguido gracias a las luchas sociales, por cierto. Como todos los derechos y libertades que disfrutamos. Pero también tenemos el ejemplo de las eléctricas en España que de ser un servicio público al pasar a ser privadas...ejercen un poder de oligopolio entre ellas. Si no, revisa tu cartera, comprobarás que cada vez que te pasan la factura te la dejan temblando.

 

Pues bien, el transporte público es un sector que tiende al monopolio o, al menos, a un oligopolio cartelizado (que a efectos prácticos funcionaría de la misma manera si las dejamos en manos de ciertas empresas o plataformas de gestión en la intermediación). Y el taxi, no es el monopolio como se viene diciendo, sino que es la propia administración quien adquiere el monopolio del Servicio Público, aun con las deficiencias existentes.

 

Si se desregularizara el sector y cualquier plataforma digital o aplicación disruptiva consiguieran monopolizarlo, serían los reyes del mambo y repercutiría en falta de derechos para los trabajadores (no tendrían una estabilidad laboral que les permita hacer un proyecto de vida a futuro), para los consumidores (podrían estar sometidos a un abuso con las tarifas). Tal y como pasa como las eléctricas o los carburantes. 

 

Pero esto va más allá del sector taxi. Encima de la mesa está un proceso que algunos llaman "TRANSPORTE EN RED". Un proceso de retroceso social y laboral brutal, de incertidumbre vital absoluta que va a sufrir la clase trabajadora y autónoma profesionales del volante. Un proceso de debilitamiento de los servicios públicos y de debilitamiento de un modelo de la Europa social que tan buenos frutos ha dado en cuanto a paz social y a condiciones de vida dignas entendidas como un derecho.

 

La falacia de que el taxi es un monopolio (cuando lo que hace es evitar la monopolización) es de los mismos vende motos que siempre están engañando a las mayorías en beneficio de la minoría oligárquica.

Y encima son tan caraduras que llaman populistas y demagogos a quienes suben el nivel del debate político en la sociedad. Creo que no hace falta que especifique quiénes son unos y otros.


Y NO LO DIGO YO

miércoles, 13 de enero de 2021

LA EVOLUCIÓN HACIA EL COCHE AUTÓNOMO

PREGUNTA: 

¿QUIÉNES SERÁN LOS AGRACIADOS? . 

¿QUÉ PERSONAS TENDRÁN COCHES INTELIGENTES?. 



COCHES AUTÓNOMOS ELECTRICOS UN PRIVILEGIO DE UNOS CUANTOS.
¿EL RESTO DE MORTALES A UTILIZAR PATINES, BICIS O CARSHARING?







jueves, 31 de diciembre de 2020

FELIZ AÑO 2021



ESTIMADOS COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS

Acabamos de dar una patada al año 2020. Un año que recordaremos por la lucha sin tregua que mantenemos contra este virus fantasma y, que tantas desgracias ha traído a la sociedad.

Con este grave problema, se une a nuestro sector, todos aquellos otros problemas que desde hace años estamos viviendo con momentos de verdadera tensión, donde se acentúan muchas dificultades (familiares, sociales y profesionales). Los egos políticos a su vez han aumentado el desastre de una desnaturalización del Servicio Público donde ya se avecinaba, pues desde las administraciones públicas competentes han escrito un guion que no es el apropiado para nuestro sector. Un guion donde el centro principal se ubica en la irrupción desleal (consentida) que aterriza injustamente en el sistema prestacional del servicio público del taxi. Un guion que desnaturaliza el servicio y el régimen tarifario. Un guion donde tan solo tiene actores y nada de público.

Por ello, es necesario que este nuevo año 2021 defendamos nuestra identidad, lo que somos y lo que representamos en la ciudad y región de Madrid. Porque somos un servicio público de transporte en automóviles de turismos "denominado TAXI" cuyo ADN y banderín de enganche es totalmente diferente a los disruptores.

Si como digo somos diferentes, nuestras Apps deben de ser igualmente diferentes a las de los disruptores para que dejen de ser competencia dentro de nuestro ámbito de movilidad urbana. Esta es la única forma de poder marcar las diferencias con el servicio privado que ofrecen los VTC a través de las aplicaciones de Uber y Cabify. Por consiguiente, nosotros no somos iguales a ellos, y ellos no son iguales a nosotros, por lo tanto, las aplicaciones tampoco deberían de ser iguales. Es decir, siendo diferentes, las Plataformas y empresas de Vtc tendrían prohibido jugar en el servicio público. No debemos consentir que gestionen nuestros servicios. Ser diferentes como marca Taxi será nuestra victoris en esta incansable guerra.

Conocer qué eres, y que representamos en el ámbito de la movilidad urbana, debe ser el objetivo final por dónde camine el Sector en este año nuevo, y ello implica la unidad de todos los titulares de licencia bajo el paraguas del servicio público del taxi. 

Se fue el 2020 y es hora de dar la bienvenida al esperanzador Año Nuevo. Os deseo un feliz y solidario año 2021 y que la suerte nos acompañe en todos los ámbitos de nuestra vida.

Un abrazo

M@nu Sánchez

*Grupo Emprendedor de Estudios Técnicos del Taxi

*Plataforma Defensa del Servicio Público del Taxi.


domingo, 27 de diciembre de 2020

LA FALACIA DE LOS PRECIOS "Artículo de opinión"

 

La falacia de los precios baratos: los errores que cometemos con las grandes tecnológicas

La creciente hostilidad contra compañías como Google, Facebook o Amazon debe ser revisada: hay un par de aspectos que han quedado fuera del debate

ESTEBAN HERNÁNDEZ

 27/12/2020 05:00 

Zephyr Teachout es abogada y profesora de Derecho en la Universidad de Fordham y fue candidata a la fiscalía de Nueva York en 2018. Ha publicado este año un recomendable libro, 'Break ‘em up', muy crítico con los monopolios. Dedica buena parte de él a los gigantes tecnológicos como Facebook, Google y Amazon, aunque inicia su ensayo con un sector en teoría alejado de la acción de las ‘big tech’, el de las granjas de pollos. Es difícil encontrar, sin embargo, un arranque más apropiado: no se puede entender el horizonte hacia el que nos dirigimos sin comprender el presente, y este queda dibujado en las formas organizativas desde las que se expande.

1.El punto de partida

Teachout describe cómo tres grandes empresas, Tyson, Pilgrim’s Pride y Perdue, dominan el mercado estadounidense de la carne de pollo. Son firmas procesadoras: son las que matan los pollos, los envasan y los envían a tiendas y restaurantes. Hay 25.000 empresas, casi todas familiares, que crían los pollos que se envían a las tres firmas. Teachout incide en la relación que se establece entre unos y otras: ya que las tres grandes empresas parecen coordinadas para no competir, cada productor solo puede vender, en realidad, a una de ellas, lo que los convierte mucho más en empleados que en operadores independientes.

Esa posición de inferioridad tiene consecuencias serias. En el contrato que firman, los productores quedan sujetos a situaciones muy lesivas. Teachout se centra en el caso de una de ellas, Tyson, que obliga a sus productores a mantener en secreto cualquier disputa que tengan con ella. Tampoco, como norma, pueden hablar con otros productores (aunque sean sus vecinos) acerca de cuánto cobran, lo que tiene su importancia, porque el pago es variable: Tyson tiene un sistema que llama “torneo”, según el cual abonarán más a aquellos productores cuyos pollos tengan más carne y menos al resto; pero como nadie sabe ni el peso de los pollos ni la cantidad que perciben otros productores (es información completamente confidencial), tampoco saben si el pago ha sido justo. Viven en un mundo opaco.

EL RESULTADO FINAL ES PREVISIBLE: hay muchos productores que viven en la pobreza, suele haber bancarrota y los suicidios no son infrecuentes 

Los productores, además, deben construir sus gallineros según las especificaciones exactas que les indica Tyson. Deben utilizar el programa de alimentación y de iluminación que esta les indica y emplear los medicamentos que se les ordenan. Si Tyson quiere experimentar con un nuevo alimento, puede obligar a un 10 % de sus productores a que lo empleen, aunque ninguno de ellos sabrá que forma parte de un experimento y, que si sale mal, habrán de correr con los perjuicios. Y por supuesto, están obligados a ceder sus datos a Tyson. Según Teachout, la empresa procesadora ha puesto en marcha una estructura panóptica, esa en la que, como señalaba Bentham, el carcelero puede ver a todos los reclusos, pero los reclusos no pueden verse entre sí. Con un añadido: como los productores son los propietarios de sus medios de producción, deben invertir, y a menudo endeudarse, para realizar su trabajo; la deuda suele operar como una soga que los ata a Tyson.

 

El resultado final es previsible: hay muchos productores que sobreviven en un nivel muy cercano a la pobreza, suele haber bancarrotas y los suicidios no son infrecuentes. No es extraño, su vida no es buena: saben que un mal movimiento los arruina, carecen de capacidad para negociar, no pueden establecer relaciones de ayuda mutua con otros productores, ya que ni siquiera pueden hablar con ellos, y “viven en un estado de paranoia deliberada”. Pueden decir lo que quieran sobre los escándalos del país o sobre las guerras comerciales, pero sus voces no cuentan en lo que tiene que ver con su propio sustento. Dicen que esta es la gente que se enfada y vota a Trump; pero lo raro no es eso, sino que no voten a alguien que prometa el exterminio de la humanidad.

 2. El cambio de eje

Teachout comienza su texto con la descripción de un sector concentrado en lugar de con los peligros de las tecnológicas precisamente para que entendamos bien el fondo del asunto: está hablando del poder y de las inevitables consecuencias que provoca su concentración en muy pocas manos. Los monopolios se construyen y se consagran para gozar de esta clase de poder, y no por otras razones. Este esquema de relaciones muy desiguales es el que se repite en la economía del contenedor, con muchos franquiciados, con Uber y, por supuesto y en otro nivel, con Facebook, Google y Amazon.

En EEUU saben bien los peligros latentes de esta disparidad de poder, porque vivieron sus excesos a finales del siglo XIX. Y la normativa 'antitrust' que pusieron en marcha, que solo fue aplicada de manera contundente a partir del segundo Roosevelt, estaba orientada en la dirección correcta: su premisa era que si se deseaba que el capitalismo funcionara, en lugar de dividir la sociedad en señores y vasallos, debía fomentarse la democracia económica; es decir, debía existir un reparto adecuado de los recursos que permitiera que el poder no recayese en muy pocas manos. Eso fue también el New Deal.

Desde esta perspectiva parte la obra de Teachout, y también lo hacen otras muy recomendables, como 'Liberty from All Masters', de Barry Lynn, 'Monopolized', de David Dayen y 'Goliath', de Matt Stoller, que han sido publicadas en los últimos tiempos y que constituyen una fuente de primera magnitud para entender con precisión nuestra época.

LEGISLADORES Y JUECES DEJARON DE TOMAR EN CUENTA LA JUSTICIA Y EL EQUILIBRIO DE PODER Y OPTARON POR CONCEPTOS EXTRAÑOS AL DERECHO, COMO LA EFICIENCIA. 

Sin embargo, los tiempos no han sido propicios últimamente a esta visión del poder repartido. Más al contrario, los legisladores y los jueces dejaron de tomar en cuenta esta dimensión y comenzaron a dictar sus decisiones en función de conceptos mucho más extraños al derecho, como la economía y la eficiencia. Olvidarse de lo justo, del equilibrio de poder y del castigo a los abusos abrió la puerta a una reconfiguración completa en materia antitrust que puso, de una manera muy llamativa, al consumidor en el centro de sus decisiones.

Ese cambio de eje facilitó aprobar nuevas normativas y nuevas fusiones. El argumento nuclear fue que, si una mayor concentración producía ventajas para el consumidor, por ejemplo generando precios más baratos, y era más eficiente para las firmas, debía autorizarse y, lo que es peor, apoyarse. El otro límite que solía establecerse, el de unas barreras altas de entrada, se convirtió también en superfluo: quizá Google fuera un monopolio, pero como cualquier chaval en un garaje con la suficiente inventiva podía idear un sistema nuevo, se entendía que las barreras de entrada eran casi inexistentes. Estas cosas se afirmaban sin rubor alguno.

3. ¿Mejor una dictadura?

En realidad, los consumidores tienen muy poco que ver con el asunto de fondo, por dos razones tan evidentes que se hace extraña la obligación de insistir en ellas. La primera se aprecia bien si recurrimos al símil político. Utilizando los mismos términos que se emplean para autorizar las concentraciones se podrían justificar muy sencillamente toda clase de dictaduras. Es evidente que las democracias son más caras, ya que cuestan más al ciudadano porque hay que sufragar los gastos que implican los parlamentos, los partidos políticos, los diputados; son también más lentas, porque hay que debatir las leyes, en muchas ocasiones con representantes que no se ponen de acuerdo y tardan más de lo debido en dictar resoluciones, mientras en las dictaduras hay poca dilación, se dictan las medidas y basta; y los regímenes autoritarios son también más eficientes a la hora de llevar a la práctica las decisiones que se toman, porque si hay dilaciones o ejecuciones imperfectas se acaba en la cárcel o ante el pelotón de fusilamiento, lo que suele ser un elemento de convicción suficiente. De modo que, siguiendo por ese camino, con las dictaduras el ciudadano tendría un régimen más barato, más rápido y más eficiente, justo aquello con lo que se justifican las concentraciones, y en especial las tecnológicas.

SE HACE EXTRAÑO QUE HAYA QUIENES VEAN CON HOSTILIDAD LA CONCENTRACIÓN DE PODER POLÍTICO, PERO INCITEN A LA CONCENTRACIÓN DE PODER ECONÓMICO.

Por algún motivo, lo que se percibe como muy negativo en lo político, se entiende muy positivo en lo económico, y por las mismas razones. Se hace extraño que existan ideologías políticas, apoyadas por muchas personas, que perciban con hostilidad la concentración de poder político y sin embargo inciten de continuo a la concentración de poder económico. El peligro de estas posiciones es obvio, porque su divergencia puede ser únicamente temporal, de modo que en un tiempo terminen confluyendo. En el fondo se basan en la misma justificación: reducción de costes, eficacia y eficiencia.

4. Así compite cualquiera

La segunda cuestión es la justificación por su política de precios más baratos y condiciones más eficientes para el consumidor. Es obvio que el poder concentrado supone cambios, a menudo ligados a la rebaja de precios finales, que suelen conseguirse a partir del descenso de salarios y de peores condiciones para los proveedores, lo que constituye un problema bastante serio. Sin embargo, esta parte suele pasarse por alto, ya que el comprador sale beneficiado. Lo que no suele subrayarse es que esa mejora es eventual, solo hasta que se expulsa a la competencia: una vez que los monopolios o los oligopolios se han asentado, los consumidores quedan cautivos y, a partir de ese momento, los precios suben. Es únicamente una maniobra táctica, cuyo carácter se desvela en cuanto el poder de mercado se concentra.

Pero, además, debemos ser muy conscientes de cómo se consiguen estas rebajas, por lo que tienen de injustas y de socialmente perjudiciales. Cuando un pequeño puñado de grandes empresas pueden pagar sus impuestos en paraísos fiscales, imponer normas lesivas a sus empleados y proveedores e ignorar las regulaciones, no tienen ningún problema en bajar los precios: les es posible hacerlo porque no respetan las normas a las que sí están sujetos sus competidores. Con condiciones muy favorables es muy fácil competir, especialmente si la ley mira hacia otra parte y permite formas de actuación que no permite a la gran mayoría de las empresas. 

5. Leyes, no buena voluntad

En este escenario, se suele poner el acento en la responsabilidad de los consumidores, que de alguna manera deberían tomar consciencia de la situación, optar por una compra responsable y ayudar a las tiendas de barrio, al comercio de proximidad, a las pequeñas librerías y demás elementos retóricos que siempre aparecen en estas discusiones. Pero eso es poner el acento nuevamente en el lado equivocado. Es probable que si alguien se dedica a robar productos y venderlos después, los ofrezca a un precio bastante más barato y siempre encontrará gente dispuesta a adquirirlos. Pero de lo que se trata no es de que exista gente más o menos responsable, sino de que la sociedad tiene normas y deben cumplirse. Si robasen en las casas de Zuckerberg, Serguéi Brin, Larry Page o Jeff Bezos y vendieran lo sustraído a la quinta parte de su precio, los magnates no apelarían a la responsabilidad del consumidor, sino que llamarían a su servicio de seguridad y a la policía para que metieran en la cárcel a los ladrones y a los receptadores. Pues eso mismo.

Las cosas están cambiando, sin embargo, y hay una sensibilidad creciente respecto del poder de las tecnológicas. Sería conveniente que no se quedara ahí y sirviera para tejer una normativa fibrosa alrededor de la concentración de poder en general y no solo respecto de la tecnología. Por más problemas que puedan percibirse para desarrollar acciones contundentes, lo cierto es que el humor de los tiempos está cambiando y es positivo que así sea. Sin embargo, resulta llamativo que muchas de las personas que alababan las concentraciones tecnológicas sean ahora las que lancen la voz de alarma. La gente puede cambiar de opinión o darse cuenta de los errores que comete (por suerte), pero sería conveniente que los especialistas institucionales que lideren la reacción sean diferentes de aquellos que se equivocaron, de quienes celebraron alegremente los beneficios de las tecnológicas y ahora señalan que quizá se haya ido demasiado lejos. Por simple prevención, no vaya a ser que nos ocurra igual que con las crisis económicas, que los economistas que crearon con sus ideas los escenarios que llevaron a las recesiones fueron los mismos que lideraron la recuperación. Sería interesante aprender algo de los errores del pasado.

 

FUENTE:

viernes, 25 de diciembre de 2020

BIT "Billetaje inteligente de Transporte"

Proyecto de billética inteligente implantado en el Consorcio Regional de Transportes de Madrid. 

Seguir leyendo......pincha 

Pliego de Condiciones Técnicas para la implantación y explotación de una red de comercialización de productos tarifarios soportados por la tecnología sin contactos del Consorcio Regional de Transportes de Madrid.

martes, 22 de diciembre de 2020

El Gobierno aprueba un nuevo marco de infracciones VTC

El Gobierno aprueba un nuevo marco de control para garantizar una competencia leal entre el sector del taxi y el del alquiler de vehículos con conductor. Sin embargo, no introduce la captación de clientes en la vía pública. Un hecho que según la Inspección de Transporte de la CAM es muy reiterada por los VTC.