martes, 27 de octubre de 2026

Art 363 Entre innovación y poder, ahora se mezcla el dilema de la regulación digital.


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Núm. 363 - noviembre 2026

La Gaceta del Taxi

 

  Entre innovación y poder, ahora se mezcla el dilema de la regulación digital.

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El filósofo Byung-Chul, ha dirigido su mirada crítica hacia las nuevas técnicas de poder del capitalismo neoliberal, indicado que las empresas tecnológicas son conscientes de que los gobiernos pueden intentar regular su poder a través de la legislación. Por lo tanto, es probable que estas empresas aumenten sus esfuerzos para proteger sus intereses y privilegios, ya sea a través de lobby, litigios legales o incluso mediante el desarrollo de estrategias para eludir regulaciones.

A pesar de los intentos de regulación, muchas megacorporaciones tecnológicas han mostrado resistencia a cumplir con los códigos de conducta voluntarios, como ha sucedido con las normas de la UE, en julio de 2000 y en julio de 2025. Algunos CEO de estas grandes corporaciones aprovechan su posición internacional expresando que les da igual lo que diga las leyes en los mercados, “si consiguen cambiar las leyes, bien y sino, van actuar como si no existieran”.

El consorcio tecnológico estadounidense META anunció que no firmaría el código de conducta sobre inteligencia artificial elaborado por la Unión Europea porque es muy complicado regular la IA. El responsable de asuntos globales de META declaró que la normativa europea es una exageración y que inhibe el crecimiento. Meta a la cual pertenecen Instagram, Facebook y WhatsApp, no es la única empresa que ha rechazado la norma europea, también se negaron, Alphabet y Microsoft.

Al final estamos en un nuevo capítulo de esta especie de choque de filosofías. Por un lado, la filosofía estadounidense que está más a favor de dejar a las empresas a que operen con mayor libertad sin apenas cortapisas y, luego la filosofía de las autoridades europeas en Bruselas un poco más cauta y que buscan el bien común y la regulación, pero que ninguna de estas normas, parece ser que aborda el problema central cuyo resultado es un continente regulado en exceso y, protegido en defecto.

En esta línea se expresa Max von Thun, director para Europa del Open Markets Institute, afirmando que hay importantes “lagunas jurídicas" y una “regulación relativamente débil” de los modelos de base más grandes que plantean los mayores daños. La Ley de Inteligencia Artificial es incapaz de abordar la principal amenaza que plantea actualmente: su papel en el aumento y afianzamiento del poder extremo que unas pocas empresas tecnológicas dominantes ya tienen en nuestras vidas personales, nuestras economías y nuestras democracias. El Poder político, –con cierto temor-, reconoce que endurecer las normas, implicaría un coste político inmediato, generaría un conflicto económico o mediático, así como el rechazo social de los usuarios. Por ello, están intentando “casarse” con estas plataformas disruptivas para asegurar sus propios intereses (compras públicas, infraestructuras), al tiempo que buscan desarrollar soberanía tecnológica. La búsqueda de una integración forzosa los lleva a la tendencia de no prohibir, sino consolidar.

En la búsqueda de ese equilibrio inestable se mueve hoy la política pública, intentando   aprovechar la innovación sin ceder soberanía, aunque cada paso en esa dirección implique inevitablemente, compartir poder con actores privados.  Así, el verdadero desafío para los legisladores no es únicamente regular estas plataformas, sino hacerlo sin quedar subordinados a ellas. Porque en juego no está solo el futuro de la sociedad, sino la capacidad de las instituciones públicas para seguir definiendo las reglas del sistema en beneficio del conjunto de la ciudadanía.

Como ciudadano europeo y ante la vista de todo este proceso, siempre será nuestro deber, seguir defendiendo y exigiendo a los poderes políticos,  que se mantengan los valores democráticos de una sociedad en continuo progreso y preservar o fortalecer los servicios públicos como grandes garantes de una sociedad civil adelantada a los tiempos, solicitando que se desarrollen  unas reglas claras y transparentes en la normativa en cuanto al consumo lucrativo se refiere y para el uso al que se destina, así como tipificar las infracciones que conlleven a su sanción, evitando dejar puertas abiertas protegiendo los ataques que están realizando las plataformas extractivas para cambiar dichas prácticas sociales, profesionales, laborales y políticas, tal y como ha ocurrido en el ámbito de la movilidad urbana que ha afectado al servicio del taxi.

La posición geopolítica de las potencias mundiales ha quedado meridianamente clara, pero, qué pasa con la movilidad urbana donde las Plataformas “StartUps” han introducido convergencia destructiva.

En apenas veinticinco años hemos pasado de un mundo analógico a una realidad hiperconectada. Este salto tecnológico, que debería haber reforzado los servicios públicos del taxi, antes de haberse producido la irrupción de las StartUps en el ámbito de la movilidad urbana, fue utilizado por estas plataformas para instalar modelos que tenían un papel secundario, sometiéndolos a su disciplina, desbordando cualquier marco democrático incluso rompiendo las normas vigentes, hechos que pusieron a los gobiernos ante un acertijo regulatorio, donde poco a poco, a las empresas del alquiler de vehículos con conductor, se les fue adaptando una regulación que no poseían para el desarrollo de los servicios urbanos, mientras tanto, las Plataformas fueron diseñando un nuevo escenario urbano encaminado en la creación de economías de escala y efectos positivos de Red, hasta poder controlar el mercado.

El transporte ya no es solo movilidad: es poder. Y, ese poder ha cambiado de manos, lo que durante décadas fue un ámbito regulado por las Instituciones Públicas (servicios del taxi), ha sido ocupado en apenas unos años, por plataformas disruptivas, que han impuesto sus reglas aprovechando los vacíos legales y la lentitud regulatoria de los gobiernos. Continuará….

Cita: ¿Podríamos estar hablando de alianzas o, cesiones de la movilidad en manos de las Big Tech?. Manu Sánchez. Centésima sexta entrega (27 de octubre del 2026) – (927)

 

 

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